Las situaciones más graves a las que se enfrenta la responsabilidad civil del constructor, son las ligadas a los siniestros laborales, ya sean de personal propio o el producido entre subcontratistas.
Son también casos típicos los daños a edificios colindantes, conducciones o a vehículos / personas que se encuentran alrededor de la obra.
No menos importantes son las reclamaciones por supuestos vicios ocultos, que se manifiestan una vez entregada la obra, de ahí la importancia de tener una buena garantía de post-trabajos en la póliza de responsabilidad civil.